Daniel Muchnik
 
Se elevó la temperatura en Medio Oriente porque sucedieron varios hechos que levantaron vientos fuertes. Y esto tiene repercusiones tanto en la relación de Israel con Estados Unidos como en la de Israel con uno de los ejes europeos controvertidos como es Polonia, y la de Israel con los armenios de todo el mundo.
La policía acorraló a Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, al recomendar su procesamiento por dos casos de corrupción que oralmente, en la sociedad de su país, se venían comentando hace un tiempo. La decisión de comenzar con el procesamiento dependerá ahora del fiscal general del país, Avichai Mandelblit.
Según los legajos policiales, Netanyahu aceptó lujosos regalos de un productor de cine de su país y de un multimillonario australiano, James Packer. Todo a cambio de favores importantes, claro. El valor total de los "regalos" suma cien mil dólares. Paralelamente, se lo acusa de un pacto con el editor del diario Yediot Ahronoth, porque su dueño le dio una cobertura favorable a cambio de debilitar a algunos rivales políticos de Netanyahu.
En la polémica, Israel, cuestionada en distintos sectores del mundo por sus estrategias, no se anda con chiquitas en la marcha del proceso democrático. En años recientes han metido en las cárceles a dos presidentes del país. Uno por recibir prebendas y al otro por reiterados acosos sexuales.